domingo, 4 de abril de 2021

COVID. Y los meses pasan...

 Para esta fecha ya tenemos 13 meses  de pandemia.  

Cuando en noviembre 2019 se observaban las noticias de lo que ocurría en la China con respecto al COVID, uno se asombraba y se comentaba sobre la situación y siempre escuchabas, menos mal que están lejos. 

Pasaban los meses y se acercaba a nuestro territorio ¨América.¨  De repente pero avisaos, un caso Venezuela, y todo cambia. Marzo 2020 es el inicio de un cambio en los estilos de vida.  

Se comienza por la negación y en un primer momento pensé, solo será unos días, esto no podrá aguantarlo nadie, en unas semanas nada pasará y todo volverá a la normalidad. 

Una mañana sales a buscar tapabocas, alcohol, gel y todo lo que pueda ayudarte, en pocas palabras entramos en emergencia. 

Como grupo nuestro último encuentro tiene fecha (viernes 13 de marzo 2020) ya con temores y respeto hacia eso nuevo que nos estaba invadiendo. 

Pasaron los primeros meses, solo te movías lo necesario.  Incluso en un primer momento (las primeras 4 semanas) te sentías en vacaciones pero en casa.  Intentabas comer siempre súper bien, cocina elaborada, vinos, postres, para en un momento tener que decidir colocar todo en su lugar y poner orden porqué los días se alargaban. 

Con los meses algunas cosas comienzan a flexibilizar de manera que puedas seguir viviendo. El trabajo es algo necesario, indispensable y simplemente la vida continúa, si con limitaciones, restricciones, pero continúa. 

Debes entender muchas nuevas cosas y solo depende de cada uno de nosotros como serán tomadas y analizadas.   No tiene sentido el desespero, pero es normal vivirlo.  O aprendes a llevar las cosas con calma y disfrute o te enfermas. 

Creo que es buen momento para saber con exactitud  que tan buena o no,  es tu vida en familia.   Los espacios se reducen y compartes o compartes con muy pocas personas tus 24 horas. 

Son muchas las cosas aprendidas en mi caso, y no vale la pena detallarlas, pero palabras como constancia, serenidad, aprender y disfrutar son claves en estos tiempos. 

Ya sabes que hay un mundo de cosas que no dependen de ti, y que incluso los más grandes son vulnerables  a lo invisible. Ya sabes que mayor soberbia no garantiza éxito y mucho menos salud. 

En mi caso pasé 10 meses sin ir a uno de los lugares que más me gusta visitar (los mercados populares)  intentaba comprar lo necesario en lugares poco concurridos y a horas donde pocos se habían levantado de sus camas. 

¨Saber esperar el momento,¨  que importante esta frase.   

Hoy nuestro mejor atuendo es el tapaboca correcto y bien puesto, un dispensador de alcohol y tu actitud de respeto hacia quien tengas a tu lado y al frente.  Nuestra mejor acción es una sonrisa y 2 metros de distancia, porqué debes pensar que la persona que tengas a un lado puede ser la fuente de contagio 😷  que pueda hacerte daño, o peor aún,  ser tú quien le genere daño a muchos inocentes. 

Aprender a convivir con este virus debería ser nuestra premisa, pero convivir en respeto. Si todos utilizáramos y aplicáramos  las medidas de manera correcta, ya se hubiera detenido la principal fuente de contagio, que realmente somos nosotros mismos.

Impresionante saber que hay un grupo importante de personas que aún no creen de la existencia del virus, y tienen cualquier argumento basura y ofensivo sobre el tema.   

Impresionante ver como estos meses veo caer y morir personas todos por la misma causa.  

He sentido el famoso virus soplándome al oido,  sabiendo que llega a ti sin ser sentido, con el silencio con el que es capaz de moverse e invadirte. 

No todos quienes enferman son inconscientes, como lo escribí hace un momento el virus sabe como moverse en absoluta discreción, pero si podemos ponerle difícil su trabajo con medidas sanitarias básicas. 

Ya desde hace algunos meses entiendo que este 2021 completo será compartido con el virus, las vacunas de alguna manera llegaran a ti, sin embargo su capacidad de mutar es más rápida que la ciencia. 

Por el momento y mientras tanto busca y aprende a crecer internamente y en lo que te haga feliz siendo consciente de la realidad que se vive.

Todo volverá a ser como antes, no se si nosotros volveremos a ser los mismos, de verdad creo que si, ya que el ser humano rápido olvida. 


Vicente A. González H. 

Instagram: 

@SociedadGastronomicaDeMerida

@SumillerVicente




viernes, 3 de noviembre de 2017

De aniversario este 2017...








Quién podía pensar o imaginar cuando este juego comenzó formalmente ya hace nueve años  y unos tres más anteriores que en el tiempo tomaría forma.  Así es,  la historia y la vida nos cruzó en el camino y fue para quedarse.   




Nuestra historia  es sencilla, nuestros inicios remontan obligatoriamente al colegio de mis hijas,  un día normal de 
encuentro de niños y la semana aniversario del colegio. 

Llegábamos  a buscar a nuestras hijas y otros padres hacían lo mismo,  salieron juntas las niñas y pidieron un rato más para continuar jugando.   Mientras tanto y ya con la hora de almorzar encima, que podíamos hacer un sábado  dos parejas que no se conocían más que un saludo;  simple,  ir a comer algo  relativamente rápido y cerca para regresar a buscarlas.  

Días después ya nos encontrábamos en casa de ellos disfrutando de una deliciosa cena.  La semana siguiente esta familia ya estaba en nuestra casa de igual manera.  La amistad surgió ya entre familias, los temas en común, la pasión por las mismas cosas, los valores y muchos amigos o conocidos.
   
Todo fue muy rápido porque particularmente yo tenía poco tiempo en el mundo del vino, y por suerte un gran maestro el profesor Ferenc  Szigeti, comienza a marcar con buen pie lo que posteriormente se transformaría en un estilo de vida para mí. 

Poco tiempo después ya participába en el "Club o Clos de vinos de la Universidad de los Andes", donde por supuesto amigos podías hacer o simplemente reencontrar; ya no éramos cuatro personas, pasamos a ser ocho queriendo dar más en la cocina y por supuesto en la bebida.  

Las mujeres del grupo,  apasionadas en el tema de la cocina,  los caballeros, conocedores  de vino cada uno en un estilo; uno conocía por su profesión de cómo hacerlo, que contiene  y lo que el vino representa en la historia y en la vida, otro conocedor del  terroir  y las formas cómo funcionaban las mezclas francesas  y el otro estudioso nato del tema y  con  muchos litros disfrutados de diversas etiquetas.  Yo, una esponja, copiaba y copiaba la información en mi cerebro, quería ir por más, conocer y disfrutar de él junto a mi otra pasión “la cocina”.   

De pronto en el tiempo, nos dimos el nombre, "Sociedad Gastronómica de Mérida". 
Nuestros platos como grupo eran normalmente recetas que podíamos encontrar en libros de cocina, en la web,  en fotografías o por la televisión, pero de lo que estoy seguro es que siempre queríamos dar más y hacer lo mejor.   

Era para nosotros, no era para demostrarle ni mostrarle a nadie más, era para disfrutar. 

De esta manera fuimos creciendo,  gateamos, dimos los primeros pasos, estudiamos y hoy continuamos estudiando, nada se detiene y cada día somos más exigentes con nosotros mismos.  Siempre con el mismo principio, ese no cambia, ni se transforma, se mantiene estable en el tiempo. 

“Disfrutar de lo más grato que puede dar la cocina y su compartir. (Amistad, disfrute, y un gran amor por el arte de cocinar, comer y un buen vino..... beber)”.

Pasan los años, ya el grupo a partir del año 2012 se conformó por una pareja más, ya éramos 10, buen tamaño,  fácil de manejar,  y esta semana aparte de celebrar nuestro aniversario 2017 donde el compartir y disfrutar la vida nos regala la oportunidad de continuar creciendo como familia.  A partir de este momento, ya somos 12 porqué  una nueva pareja es incorporada y acepta ser parte de nuestro celoso grupo porque todos compartimos el mismo espíritu.  “Bienvenidos”. 

Para esta fiesta aniversario realizamos un almuerzo  que contó con abreboca,  tres entradas, un principal y dos postres.    

-Canapé con crema de queso de cabra y compota de cebollas. 




-Sopa fría de almendras y piñones tostados.






  
















-Champiñón relleno con ajo porro y queso azul


 
-Cremoso de foie gras con mermelada de higo y pan brioche.



















-Lengua de res en larga cocción y baja temperatura controlada, sobre cremoso de chirivía y acompañado de ratatouille. 




-Festival  de texturas y sabores, mousse de chocolate confitado con corona de cambures flambeados, semifreddo de mazapán con semillas de amapola sobre manzanas infusionadas con lluvia de crocante de almendras. Todo sobre galleta de pasta sablé de cardamomo, hojas de menta, moras y cerezas para decorar.





















-Tarta de chocolate del Misisipi.  Masa sablé (pasta sableé) de chocolate, relleno con cremoso de chocolate y coronado con fresas. 

 




De igual manera pudimos disfrutar de buenos vinos, sabrosos, amistosos, redondos, vivos, complejos e intensos, cada uno de ellos armonizado con los platos.


Soleil d´Arche. Sauternes 2012





Viña Tarapaca Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2004





Marques de Casa Concha. Syrah 2008




















Pomar. Brut Rosé






















Y no podía faltar degustar de una amplia variedad de café en esta oportunidad con Nespresso, galletas  y chocolate 

Café Nespresso





















Ya un año por cerrar, un país que ciertamente presenta dificultades, pero la vida continúa y sin pretender ocultar la realidad que se vive, decidimos ser personas que tienen algo que incentiva al vivir, esta unión, este grupo, esta hermandad  es la gasolina para decir simplemente, acá estamos y dispuestos a dejar la piel por el país que merecemos.   
Continuemos trabajando la amistad, cultivemos el aprendizaje, la lectura, el amor por las cosas buenas, continuemos cultivando valores, eso nunca será en vano.  

Feliz aniversario amigos y bienvenidos Violeta y Christian.

Debo confesar para cerrar esta entrega que son de mis peores fotografías en mucho tiempo. 😑😑😑

¡Salud !

Vicente A. González H. 



viernes, 4 de agosto de 2017

En resistencia gastronómica...

Buen día estimados lectores.

Luego de algún tiempo sin escribir por este medio debido a los acontecimientos y situación de nuestro país, hoy decido escribir algunas  líneas y mostrar del porqué el título de esta entrega.

Nuestros últimos 120 días en Venezuela se encuentran enmarcados en medio de un desastre social, esta jornada comenzó con un paro de transporte público, para luego incorporarse una lucha por simplemente pretender un mejor país.

Todo se fue complicando y luego de mucho muertos, trancazos, paros nacionales, tragedias y más, nuestro país continúa sumergido y cada día hundiéndose en la profundidad sin saber cual, donde y cuando estaremos tocando el famoso fondo.

Sin embargo en medio de tanta dificultad una de los motivos para seguir en pie y en  nuestra linda Venezuela luchando, es la familia, la amistad  y todo lo que ello representa.  Son pocas las oportunidades que nos hemos podido reunir, nuestros encuentros son matutinos, vespertinos, más casi nunca en horas de la noche, simplemente por el tema de seguridad o de traslado hacia nuestros hogares, pero el reunirnos nos oxigena, nos da fuerza para continuar la lucha y decir presentes en cada manifestación pacífica que se pueda llevar a cabo en la ciudad.

Con ustedes, algunas imágenes de nuestro acontecer, en medio de la simpleza, la sencillez y con lo que podemos encontrar,  pero el buen gusto que la situación amerita. 

Gracias a Dios tenemos la oportunidad de continuar juntos como hermanos, celebrando entre amigos la oportunidad de decir siempre, “Buenos Días”.

Para el cumpleaños de Jean Francois pudimos disfrutar de un fabuloso gazpacho, paella Valenciana y para cerrar,  deliciosos profiteroles.






















Posteriormente,  un día de merienda con una mesa super bien servida, bella por naturaleza, con colores y formas que solo provocaba verla, disfrutarla y no desarmarla. Sin embargo la tentación se hace presente rapidamente y esa es la intención, sentarnos a su alrededor, comentar cualquier tema en lo posible, excluyendo la política.


Para nosotros el disfrute de una buena mesa está basado principalmente en lo que podemos realizar y compartir.  No somos cocineros profesionales, solo incansables estudiantes y autodidactas, no empiricos. Esta deliciosa y enriquecedora merienda realizada por los amigos Violeta y Christian Paez quienes gentilmente nos invitaron a su hogar, contó con empanaditas de piña, panecillos, galletas, peperonata, burbujas, café, porto, sonrisas y más. Entre las galletas disfrutadas debo resaltar el renacer de las conocidas galletas Newton y un refresacante triffle con bizcocho de chocolate y naranja con cremas de vainilla y chocolate.  Cada bocado, una delicia, una experiencia, un deleite. Estos encuentros generan resistencia a decaer, resistencia a desanimarse, resistencia a no percibir bonitas sensaciones, resistencia a no disfrutar entre amigos, esto es, "resistencia gastronómica".
























Gracias,  hasta una bonita y próxima oportunidad, estimados amigos de la Sociedad Gastronómica de Mérida.

Vicente A. González H.
Sociedad Gastronómica de Mérida.



viernes, 21 de julio de 2017

Siempre vale la pena...

Una de la cosas que necesitamos siempre es recargarnos de buenas energias, y eso solo se logra si tu entorno y de quienes te rodeas así lo transmiten.

La esencia de la amistad es dar lo mejor de ti, para lograr que esa persona que tienes a tu lado logre sumar y recibir cargas positivas.  

Ese es el motivo de esta bella mesa, que parece de pelicula.  El espacio y la atención  ofrecida por nuestros amigos e integrantes de la Sociedad Gastronomómica de Mérida  Vivian y Miguel, valió la pena.

"Estar juntos, siempre vale la pena".








Salud amigos. 

Vicente A. González H.
Sociedad Gastronómica de Mérida.